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28 nov 2013

LA PUERTA ENTREABIERTA

Nunca cerré la puerta
sabiendo que te habías ido,
la dejé siempre entreabierta
por si un día volvieras,
como un grito mudo al olvido
tratando en vano de retenerte,
porque el amor es indomable
como un evento divino,
como un equino salvaje,
como el mar, como el tiempo,
como alas de águila en el viento.

Un día te fuiste en silencio
y en silencio hoy has regresado,
no temas, ven, entra  en este río
a saciar tu sed hasta el hastío,
hay mate y hojarascas con miel
para saciar tu hambre,
abrigo, ternura y calma  
para sosegar tu alma,
puedes quedarte cuanto quieras
o puedes irte otra vez mañana,
amor libre sin  tiempo,
pero recuerda que,
la puerta entreabierta,
en cualquier momento 
lo puede cerrar el viento.


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Foto: Flickr


7 mar 2013

MACHE, MI ORIGEN Y SUEÑO

Mache, tierra de la amistad,
a todos extiendes la mano,
sin distinguir propio o  extraño,
compartes tu pan con generosidad,
en abundancia, carestía o adversidad;
Mache pueblo esplendoroso,
donde esté me siento orgulloso,
y te llevo siempre presente,
en el corazón y en la mente,
como a Cristo Rey, el todo poderoso.

Mache, tierra de sin igual belleza,
en mi vida eres como un sueño,
quiero verte un día, vestido de ensueño,
señoril, radiante lleno de fresqueza,
en armonía con la naturaleza;
antiguos  poblaban ya tus cerros,
chungulayes, churgapes y chasqueros;
zorzales, cernícalos y cargachas;
curramañas, liclics y viscachas;
halcones y cushipas,  pronto alzaran el vuelo.

Mache, fuente de luz y cultura,
esfuerzo, desarrollo y progreso,
los que se fueron, anhelaran el regreso,
con la fuente de su origen soñaran,
como golondrinas un día retornaran;
pueblo generoso lleno de dignidad,
eres mi origen mi sueño y mi verdad,
con mi alforja retornaré un día,
a contarte mi melancolía,
y a construir el nido para la eternidad.

Mache, como águila intrépida,
el día en que yo muera,
confundirme quiero en tu tierra;
esparcidas sean mis cenizas al viento,
desde el Miramar cerca del firmamento,
y de esas cenizas con mucho amor,
germine quizás una blanca flor,
y  habré retornado al origen,
por siempre eternamente,
con una sonrisa llena de candor.


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