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10 jun 2013

MACHE, SERÁS MI ETERNIDAD

Rodeado por el paisaje que pinta el tiempo,
de riachuelos y manantiales de agua celeste,
de caminos que son mis amigos
y a la sombra de verdes eucaliptos,
transcurrirá mi sueño profundo,
perfumado por la fragancia de una flor de  palma.

Los repiques de una vieja campana,

la algarabía de inocentes niños,
o la visita de algún recuerdo,
no perturbarán mi sueño,
serán puntos de referimento,
en el eterno transcurrir del tiempo.

De día vigilaré mi pueblo,

de noche contemplaré el cielo
y a mis amigas las estrellas,
los días de sol, secaré mis huesos húmedos,
en la lápida pétrea, de mi lecho lúgubre.

En primavera visitaré a un viejo amigo,

quien ya olvidó su edad,  pero no de mirar el mar, 
comeremos papas nuevas, 
con hojas tiernas de quinua, 
y al abrigo de las brazas, de un fogón de barro,        
beberemos chicha de maíz y habas,
y nos contaremos fábulas, de encantos y de sueños
y reiremos tanto, hasta perdernos en el tiempo.

¡ Oh Dios mio gracias, por tanta tranquilidad !



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